martes, 1 de febrero de 2011

María Montessori

La integridad y congruencia de María Montessori en su pensamiento y en su actuar le han merecido no sólo admiración sino también un interés imperecedero en su sistema educativo.

En 1947, escribiría una carta muy significativa a los jefes de gobierno de todos los países, de la que extraemos lo siguiente:

La infancia me ha mostrado que la humanidad es una. Todos los niños hablan a la misma edad, no importando su raza ni sus circunstancias o las de sus familias; caminan, cambian dientes, etc.. en ciertos periodos determinados de su vida. En otros aspectos también, especialmente en el campo psicológico, son similares emocionándose de la misma manera.
Los niños son los constructores de los hombres que edificarán, tomando del entorno, el lenguaje, la religión y las pecularidades no sólo de la raza, no sólo de la nación, sino también del barrio en donde se desarrollan.
El niño es el ciudadano olvidado, y si alguna vez, los hombres de Estado y los pedagogos llegasen a comprender la extraordinaria fuerza que late en la infancia por lo bueno o por lo malo, siento que le darían prioridad por encima de cualquier otra cosa. Todos los problemas de la humanidad dependen del hombre, y si no se le presta atención durante su construcción, los problemas nunca serán resueltos.
Al hombre se le debe cuidar su desarrollo desde el inicio de su vida, cuando los grandes poderes de la naturaleza están trabajando. Sólo entonces podremos tener esperanzas de idear una mejor comprensión internacional.

viernes, 14 de enero de 2011

EL AMENAZADO


Es el amor. Tendré que ocultarme o huir.

Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz. La
hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición el aprendizaje de las palabras que usó
el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas, la serena amistad,
las galerías de la Biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven
amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche
intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo, es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta a la voz
del ave, ya se han oscurecido los que miran por la ventana, pero la
sombra no ha traído la paz.
Es ya lo se, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la
espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con su pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos que cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

JORGE LUIS BORGES

lunes, 3 de enero de 2011

Estilo...Las Fuerzas Morales

....Hay estilo en toda forma que expresa con lealtad un pensamiento.
...Todo ritmo de pensamiento humano que alcanza expresión adecuada crea un estilo.
A nadie dan estilo las estéticas , ni las retóricas que reglamentan la expresión,
haciendola tanto más impersonal cuanto más perfecta....
La adquisición de un estilo personal suele comenzar cuando se violan cánones
convencionales del pensamiento y de la expresión.
...El estilo es lo individual, lo que no se aprende de otro, lo que permite reconocer al
autor en la obra sin necesidad de que la firme. Por eso hay tanto estilo en la
expresión de un artista, como carácter en su personalidad.
...La perfección ideal del estilo, en todas las artes, consiste en adecuar la expresión
al pensamiento, de tal manera que la transparencia de las ideas no sea empañada
cuando las subraye el latir del corazón.....

JOSE INGENIEROS

El hombre mediocre

Las mediocracias negaron siempre las virtudes, las bellezas, las grandezas, dieron el veneno a Sócrates, el leño a Cristo, el puñal a Cesar, el destierro a Dante, la cárcel a Galileo, el fuego a Bruno... las mediocracias apuntálanse en los apetitos de los que ansían vivir de ellas, y en el miedo de los que temen perder la pitanza.... Capitulo VII El clima de la mediocridad. JOSE INGENIEROS

viernes, 15 de octubre de 2010

Ven, Madre, A Descansar...

de Marilina Rebora

Ven, madre, a descansar de todos tus trabajos
hasta el jardín umbroso que cultivo en mis sueños,
a la luz de luciérnagas y áureos escarabajos
y la mágica ayuda de esos seres pequeños,

los gnomos, que se visten con trajes escarlata
y brotan cuando alumbran las primeras estrellas,
que usan zapatitos con hebillas de plata
sin dejar en el musgo la marca de sus huellas.

Cantarán para ti la cigarra y el grillo,
ocultos entre hiedras, glicinas o jazmines.
Y con las hojas muertas haremos un castillo
con muros almenados en oro y amarillo,
hasta que se deshaga por sobre los jardines
(en tanto la cabeza sobre mi hombro inclines).